La humedad a bordo es uno de los principales problemas para los amantes de la navegación. Puede ocasionar problemas de salud y, claro, desperfectos en el barco. El aire húmedo, al entrar en contacto con superficies más frías -como las ventanas- produce condensación. Y cuando esto pasa, el agua puede caer sobre los instrumentos de navegación, con las correspondientes consecuencias.

Pero ¿podemos hacer algo para evitarlo? ¡Te lo contamos!

 

Prevenir para evitar la humedad a bordo

Antes de pasar a las soluciones, ¡hablemos de prevención! Lo primero es revisar regularmente que no hay ninguna grieta por la que pueda filtrarse agua. Esto es lo primero si quieres mantener la humedad a raya. Por otro lado, procura no guardar sábanas ni toallas húmedas a bordo, ya que lo único que conseguirás es empeorar el ambiente.

Y ¿en el invernaje de tu embarcación? Si en estos momentos no estás usando tu barco, asegúrate una vez más de que no hay ningún hueco por el que entre el agua. Además, deberás revisar a fondo que no queda nada húmedo dentro. Piensa que, tras semanas o meses sin uso, un despiste así podría ocasionar problemas graves.

 

¿Qué puede ayudarte a eliminar la humedad?

Aunque sigas al pie de la letra todos los pasos anteriores, siempre va a quedar algo de humedad en tu embarcación. Te explicamos qué hacer para mantenerla al mínimo.

Procura ventilar las estancias interiores y los armarios: esto ayudará a que no se acumule el aire húmedo. Además, una muy buena opción es contar con un deshumidificador portátil a bordo que se ocupe de absorber el agua.

Si todavía notas que la humedad es excesiva, toca proteger los instrumentos de navegación. Ten en cuenta que estos podrían dañarse con el agua, especialmente si hay condensación. Una muy buena solución es poner vaselina en los contactos -nunca silicona de sellar porque entorpecería una posterior reparación-, que estarán ahora mucho más protegidos.

Y ¿la ropa? Lo cierto es que es muy desagradable ir a vestirse por la mañana y notar que la ropa está húmeda. ¡Sobre todo en invierno! La solución será preparar sacos de tela llenos de sal de sílice y guardarlos con la ropa dentro de una bolsa. Si no tienes sal de sílice, la sal común te hará un buen papel.

¡Listo! Ahora que has aprendido a controlar la humedad a bordo, ¿estás preparado para salir a navegar? Descubre nuestros cursos y ¡mantente al día en nuestro blog!