¿Cómo orientarte al navegar? Esta es una de las primeras preguntas que seguramente te harás si piensas hacer pronto tus primeras salidas en barco. Y lo cierto es que normalmente, con la ayuda del GPS, no suele ser difícil.

Pero… ¿y si falla el GPS? Como toda herramienta, puede tener sus fallos, y es importante que sepas qué hacer en ese caso. De hecho, puedes pensar en tu teléfono como alternativa si estás cerca de la costa. O incluso en tomar el paisaje como referencia. Pero si estás demasiado alejado de tierra y no tienes buena visibilidad -o simplemente no hay en el paisaje nada que destaque-, tendrás que encontrar una alternativa.

Eso es precisamente lo que te contamos hoy en Área Náutica: cómo recuperar el rumbo si tu GPS deja de funcionar.

 

Usa una brújula para ubicarte

Siempre es recomendable contar con una brújula a bordo. Todo lo que tienes que hacer es situarla en una superficie plana y en posición horizontal hasta que señale el norte.

Luego deberás girarla hasta que el punto al que te diriges quede en línea con tu posición y con la línea roja de rumbo de la brújula. Para definir este punto, tendrás que calcular los grados que hay entre el norte y tu destino. 

Una vez hayas conseguido orientarte, solo tienes que ir siguiendo la información que te marque la brújula.

 

El sol, la luna, las estrellas… ¿Cómo orientarte al navegar si todo lo demás falla?

Y ¿qué pasa si tampoco dispones de una brújula? En ese caso, es recomendable que cuentes con algunas nociones sobre cómo navegar a la antigua usanza. La posición del sol, de la luna y de las estrellas son cosas que pueden ayudarte a encontrar tu destino.

Una de las referencias que pueden serte útiles es tener en cuenta que el sol sale por el este y se pone por el oeste. Sin embargo, en determinados momentos del año o si está muy nublado puede costarte verlo.

Un palo que proyecte una sombra de aproximadamente 40 cm puede ayudarte a usar esta información. Marca la sombra con un semicírculo poniendo el palo en posición vertical. Luego verás que la sombra disminuye, y tendrás que volver a repetir lo mismo cuando vuelva a aparecer en la misma medida que antes. Solo tendrás que unir las marcas con una línea: la primera señala al oeste y la segunda, al este.

Estos dos métodos te servirán si es de día, pero ¿y si el GPS falla de noche? En el hemisferio norte, la estrella polar puede servirte para ubicar el norte. La estrella polar es la más brillante de la Osa Menor, aunque a veces cuesta encontrarla. ¿Quieres un truco? Busca primero la Osa Mayor, concretamente la parte que tiene forma de carro. Partiendo de las dos estrellas que forman el lateral del carro, traza una línea cinco veces más larga. ¡La habrás encontrado! Llegados a este punto, la estrella polar te puede servir de brújula.

Por último, sobre todo si donde estés no se distinguen bien las estrellas, recuerda que la luna creciente señala con sus puntas al este, mientras que la luna menguante apunta con las puntas al oeste. Si ninguno de los otros métodos te ayuda, ¡este podría serte muy útil!

Como ves, saber orientarte al navegar es fundamental, pues ¡nunca se sabe cuándo puede fallar la tecnología! Si quieres seguir aumentando tus conocimientos sobre navegación, descubre nuestros cursos y contacta con nosotros.