Que el viento en la navegación es un concepto básico no es un secreto para nadie. Si navegas a vela, debes controlar hacia dónde y con qué fuerza sopla el viento para hacer las maniobras pertinentes. Si navegas a motor, el viento también condicionará tu experiencia durante el trayecto, por lo que debes consultar la previsión meteorológica antes de salir.

Pero empecemos por lo más básico. ¿Qué provoca el viento? El viento no es más que el movimiento que se origina por las diferencias de presión entre distintas masas de aire. Las variaciones son frecuentes, y es importante que sepas tratarlas a bordo. Además, por supuesto, de conocer ciertos términos básicos para comunicarte con tu tripulación. ¡Sigue leyendo!

Tipos de viento y fuerza

Aunque trataremos este tema en profundidad en otro artículo, hemos de hacer una breve mención a los tipos de viento. Ya sabes que hay diferentes tipos de viento según el lugar de donde viene. Por ejemplo, la tramontana es el viento del norte, frío y seco, y es muy común que sople en la Costa Brava. El mediodía, por el contrario, es un viento del sur, proveniente de África, y va haciéndose más húmedo conforme se acerca por mar. Estos son solo algunos ejemplos, pero es importante que te familiarices con ellos y con el resto de tipos de viento que puedes encontrar.

Otro concepto que debería resultarte familiar es el de la escala Beaufort. Se trata de una escala de fuerzas que te permite conocer la velocidad del viento y su influencia en el mar.

Conceptos básicos sobre el viento en la navegación

Y ¿cómo referirte al viento y sus variaciones de dirección e intensidad a bordo? Los que citamos a continuación son algunos términos que debes tener controlados para comunicarte con tu tripulación.

¿Lo primero? La dirección del viento. Hablamos de «sotavento» si nos referimos a la dirección hacia la que sopla el viento; el «barlovento», sin embargo, hace referencia al lugar de donde viene el viento. El «socaire», por otro lado, es una zona que queda al resguardo del viento.

También es importante que aprendas ciertos conceptos relacionados con los cambios de intensidad. Si la fuerza baja, puedes utilizar los términos «caer» o «calmar», que puede referirse a una bajada de la intensidad parcial o total. Si sube dirás que «refresca» y si cae el viento pero vuelve a subir, el término adecuado  será «recalmar». En los casos en los que te encuentres con ráfagas de viento intenso, estarás hablando de rachas.

Por último, tenemos tres términos básicos referentes al lugar del que viene el viento. «Rolar» se refiere simplemente a un cambio de dirección. Pero si quieres ser más específico, puedes usar «escasear», si el viento pasa a llegar desde la proa, o «alargarse», si ahora viene desde la popa.

Estos términos te ayudarán a hablar de forma precisa sobre el viento en la navegación, pero… ¿te gustaría empezar a dominar otros conceptos básicos? Contacta con nosotros y ¡descubre nuestros cursos!